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Alfonso M., paciente afectado de pectus excavatum, habla sobre su experiencia con Pectus Up

MI VIDA ANTES DE LA CIRUGÍA

De pequeño, al estar afectado de Pectus Excavatum me daba vergüenza ir a la piscina con mis amigos. No me impedía realizar ninguna actividad física, pero sí que debía realizarlas con mucho cuidado, pues el Pectus derivó en ligeros problemas respiratorios y de corazón.
A raíz del Pectus estaba empezando a tener problemas posturales y a desarrollar una ligera escoliosis que con los años se fue agravando. Además, el médico me explicó que al tener el esternón hundido, éste estaba comprimiendo al corazón con lo que la parte izquierda estaba ligeramente más desarrollada en tamaño que la derecha.

Desde los 14 años me estuve planteando operarme, pero el médico me dijo que lo mejor era esperar hasta los 16 años. Sin embargo, me daba mucho miedo que me operaran con las técnicas que me habían explicado, pues podían tener muchas complicaciones. A los dos años volví a ver al médico y me comentó que habían desarrollado una nueva técnica, aunque todavía estaba en proceso de implementación y no se realizaba en mi comunidad. Esta técnica, según el médico, era mucho más sencilla y no tenía tantos riesgos como las anteriores, por lo que decidí esperar dos años más para operarme con este nuevo procedimiento, dadas todas las ventajas que tenía, a pesar que ya tenía muchas ganas de operarme.

EXPERIENCIA DE LA OPERACIÓN

La verdad es que estoy muy satisfecho respecto a todo el proceso de la operación. No puedo tener ninguna queja.
Nada más salir de quirófano la sensación fue un poco extraña. El dolor si que se hacía incómodo a momentos, pero con los analgésicos pautados se puede aguantar bien. A los pocos días yo únicamente tenía cierta molestia cuando tenía que tumbarme o levantarme de la cama, pero durante el día – salvo dolores muy puntuales – apenas me enteraba.
La recuperación tras implantarme el Pectus Up fue molesta sobretodo por el proceso de cicatrización de la herida, pero a los pocos días casi apenas tenía dolores salvo al tumbarme y en ciertas posturas.

RETIRADA DEL IMPLANTE

Al retirar la placa, no llegué a tener ningún dolor. De hecho, en el hospital no necesité que me diesen ningún analgésico porque no tenía nada de dolor.
En esta segunda recuperación únicamente tuve que tener cuidado de no mojar la herida durante el proceso de cicatrización, que fue mucho más rápido que en la primera operación (a penas fue de 6-7 días)

SATISFACCIÓN CON LOS RESULTADOS

A raíz de la operación han mejorado muchos aspectos: las nuevas pruebas que me realizaron del corazón, respiratorios, y de postura (columna) han mejorado notablemente.
También, estéticamente ha mejorado mucho.

RECOMENDACIÓN

Recomendaría el Pectus Up a otras personas afectadas de Pectus Excavatum. Aunque al principio puede asustar cualquier operación, la verdad es que únicamente tuve dolores cuando me implantaron la placa, y no tuve ninguna molestia durante el tiempo que la llevé.

En los 2 años y medio que tuve la placa, pude desarrollar mi vida casi con total normalidad, únicamente me dijeron que tuviese cuidado al realizar ciertas actividades que tienen más movimiento torácico como pueden ser el golf, el tenis … pero en todo lo demás no tuve ningún impedimento.

La retirada fue totalmente indolora, y los días que permanecí ingresado en el hospital fueron por precaución. Poco más tarde – apenas a los pocos días – ya estaba realizando vida completamente normal.

Mi relación con el hospital donde me realizaron la operación ha sido muy buena. Siempre se preocuparon mucho por mí, tanto antes como después de la operación.

Alfonso M.