Preguntas Frecuentes

Preguntas y Respuestas Pectus Excavatum (FAQs) es un espacio informativo para el paciente. Aquí encontrarás las preguntas y respuestas más demandas para entender de forma fácil todo sobre el tratamiento correctivo del Pectus Excavatum con Pectus Up. Una sección pensada para guiarte y ayudarte a resolver tus dudas sobre el tratamiento quirúrgico de Pectus Excavatum.

PECTUS EXCAVATUM

Existe una predisposición genética a sufrir este tipo de deformidad de la pared torácica.

Sin embargo, el patrón de herencia no está completamente definido y muchas personas desarrollan esta deformidad sin antecedentes familiares.

La mayoría de los casos aparecen de forma aislada, aunque en algunos pacientes puede asociarse a enfermedades hereditarias del tejido conectivo. Por este motivo, la valoración debe realizarse de forma individualizada.

Según la literatura científica disponible, la etapa considerada más favorable para la corrección quirúrgica del pectus excavatum suele situarse durante la adolescencia, aproximadamente entre los 12 y 16 años.

En este periodo, la pared torácica todavía presenta una mayor flexibilidad, lo que facilita la remodelación del tórax y puede favorecer la recuperación tras la cirugía. Además, suele coincidir con una etapa en la que la deformidad puede hacerse más evidente debido al crecimiento y en la que el impacto psicológico puede ser relevante.

Dicho esto, gracias a la facilidad de la técnica Pectus Up, los pacientes adultos también pueden beneficiarse del tratamiento quirúrgico con esta nueva técnica.

Anteriormente, en el caso de pacientes en edad pediátrica, se recomendaba la reparación quirúrgica de su Pectus Excavatum lo antes posible, en casos sintomáticos. No obstante, recientemente se ha demostrado que los resultados no son tan positivos en niños muy pequeños y, por este motivo, actualmente se recomienda retrasar la edad de la cirugía, estableciéndose como edad mínima los 8 años.

Según la valoración médica individual, el ejercicio puede formar parte del manejo del pectus excavatum para mejorar la condición física general, favorecer una postura adecuada y potenciar la movilidad de la caja torácica.

Los ejercicios de estiramiento, fortalecimiento postural y técnicas respiratorias pueden ayudar a mejorar la expansión torácica y la capacidad funcional respiratoria. Actividades como la natación pueden ser beneficiosas al combinar trabajo cardiovascular, control respiratorio y fortalecimiento muscular.

No obstante, el tipo, la intensidad y la frecuencia del ejercicio deben adaptarse a cada paciente según su edad y características de la deformidad, en base a las indicaciones de un especialista.

La realización de ejercicios de tronco superior (caja torácica) puede servir como complemento para mejorar la respiración y la fuerza-resistencia, pero no corrige la malformación. Se pueden realizar ejercicios de musculación, aunque hay que tener cuidado, ya que en ocasiones pueden hacer que el hundimiento del tórax se perciba aún más. Recomendamos buscar el asesoramiento de especialistas en esta materia.

La mejor opción es, sin duda, realizar estiramientos, que permitan conseguir una postura lo más erguida posible.

No hay que olvidar que los ejercicios de calentamiento serán fundamentales para una buena adaptación corporal y evitar sobre-estiramientos que puedan provocar lesiones.

POST INTERVENCIÓN

Se debe ser cuidadoso con la higiene personal para un buen control de la herida y evitar posibles infecciones. No se podrá tocar ni mojar la herida. Además, no podrá levantarse el apósito hasta la primera revisión con el cirujano. Se recomienda practicar ejercicios de respiración profunda varias veces al día.

Debe mantenerse una buena postura. No deben adoptarse posturas anómalas o rígidas que a priori puedan evitar el dolor, ya que pueden ser causa de otras alteraciones posteriores. No es aconsejable estar largo tiempo en posición de decúbito (tumbado).

Es conveniente dormir boca arriba y evitar estar de costado durante el sueño (al menos durante el primer mes, si es posible).

Evitar la exposición a situaciones de riesgo, los ambientes con multitud de personas y los contactos físicos violentos.

Se deben evitar los movimientos amplios del torso y no realizar rotaciones bruscas del mismo, ni levantar pesos o llevar mochilas durante el primer mes.

El tamaño habitual de la cicatriz es de unos 3-5 cm, aproximadamente de la medida de la anchura del implante.

Si la herida sufre algún cambio, como supuración, hinchazón y/o obertura de alguna zona de la herida, se debe consultar con el cirujano.

El postoperatorio suele ser muy poco doloroso y mayoritariamente se trata con analgésicos menores (ibuprofeno, paracetamol)

Después del alta médica, es importante seguir las indicaciones del especialista y respetar la pauta de tratamiento analgésico prescrita para controlar el dolor durante la recuperación.

Si aparece dolor, el paciente deberá tomar únicamente la medicación recomendada por el equipo quirúrgico y siguiendo las dosis y horarios indicados. Si el dolor no mejora, aumenta o aparece cualquier síntoma que genere preocupación, es importante contactar con el especialista para valorar la situación.

Cada paciente tiene una evolución diferente, por lo que el control del dolor debe adaptarse de forma individualizada durante el proceso de recuperación.

El concepto de “vida normal” puede variar de una persona a otra. En términos generales, se considera vida cotidiana la realización de actividades sociales, familiares, laborales o académicas con un nivel de actividad física bajo o moderado, evitando aquellas que impliquen un riesgo elevado o esfuerzos intensos.

Tras la reparación quirúrgica del pectus excavatum mediante el método Pectus Up, se recomienda que el paciente guarde reposo durante aproximadamente una semana después de la intervención. Posteriormente, podrá reanudar de forma progresiva sus actividades cotidianas, siguiendo siempre las indicaciones del cirujano y respetando el plan de recuperación individual.

Gracias al escaso dolor y a la buena recuperación, los pacientes intervenidos suelen poder incorporarse a su normalidad cotidiana (escuela, trabajo) en un plazo relativamente corto tras la intervención, aunque esto depende de la actividad que comporte su profesión.

En general, se aconseja esperar entre 2 y 3 semanas para volver a la escuela o a trabajos sedentarios. En profesiones más activas, se recomienda consultar con el cirujano.

Dormir boca arriba y evitar estar de costado durante el sueño (al menos durante el primer mes, si es posible).

El periodo de reposo es de alrededor de una semana tras la intervención.

Este consistirá en ir retomando las actividades de la vida diaria, mantener una buena postura y evitar movimientos que causen dolor.

Abstenerse de realizar actividades deportivas durante los tres meses siguientes a la operación, incluido el levantamiento de peso.

El paciente podrá acudir a clase o a su trabajo habitual después de dos-tres semanas de la intervención, siempre y cuando no comporte actividades deportivas, levantamiento de pesos o uso de mochilas, y siempre respetando las recomendaciones del cirujano.

El implante se puede retirar a partir de los 2 años de la operación.

Siempre dependerá de la evolución de cada paciente en concreto, y siempre a criterio del cirujano.

En pacientes en edad infantil o adolescentes, dependerá de la fase de crecimiento en que se encuentren (edad, altura, anchura de tórax) en el momento de la operación y que cambios sufre en los 2 años posteriores. Un hecho importante es que el Pectus Up nunca dificulta el crecimiento del tórax.

Si hay cambios muy significativos en la persona, se puede plantear modificar la medida del implante por una adaptada a su nueva medida de tórax. Es una operación muy sencilla en la que se mantiene la placa esternal en el tórax y por lo tanto no se altera la zona ósea.

Una vez que el implante se ha retirado, el paciente puede hacer vida normal a nivel social, académico y profesional.

Al igual que con otros implantes o material de osteosíntesis de Acero Inoxidable médico:

El implante o alguno de sus componentes puede aflojarse o desplazarse.
Pueden darse reacciones de sensibilidad a los metales o alérgicas al material del implante.
El paciente puede sentir un dolor anormal o una sensación de incomodidad debidos a la presencia del implante.
Irritación o infección en la herida.
Seroma.

No es posible la visualización de los bordes de la placa, ya que ésta se implanta de forma subpectoral. En pacientes con una afectación de los músculos pectorales se debe valorar cada paciente en particular antes de la intervención.

Puede viajar de vacaciones siempre que mantenga una buena postura del tronco, evite exponerse a situaciones de riesgo, cuente con el alta del cirujano y le hayan retirado los puntos de sutura.

No levantar ni sostener maletas, ni levantar pesos, durante al menos un mes.

Evitar los ambientes con multitud de personas.

El dispositivo puede dar positivo en el detector de metales. Es aconsejable llevar consigo un documento del fabricante con los datos del cirujano y hospital que indique la presencia del implante metálico en el tórax.

En pacientes con un implante para la corrección del pectus excavatum, se puede realizar una tomografía computarizada (TC) cuando esté indicada clínicamente. No obstante, la presencia del implante puede generar artefactos en la imagen, que pueden dificultar parcialmente la valoración de algunas estructuras del tórax.

Por este motivo, es importante informar previamente al servicio de Radiología sobre la presencia del implante, para que el radiólogo pueda aplicar los protocolos adecuados y realizar una correcta interpretación de la prueba.

Sí, en caso de una emergencia vital que requiera RCP, se deben seguir los protocolos estándar de compresiones torácicas.

El implante Pectus Up no contraindica ni interfiere con las técnicas habituales de reanimación. Como siempre, el personal sanitario debe actuar siguiendo las guías clínicas establecidas.

Sí, pero con precauciones. La desfibrilación se puede realizar siguiendo los procedimientos habituales, aunque es importante evitar colocar los electrodos directamente sobre la zona del implante.

Tras la desfibrilación, se recomienda realizar una evaluación médica para comprobar la integridad y correcta posición del implante.

PECTUS UP

No existe una edad límite, aunque el tratamiento debería realizarse lo antes posible, para evitar las posibles complicaciones derivadas de la propia enfermedad y los posibles problemas psicológicos. El Pectus Up está indicado tanto en personas en edad infantil como en adultos, y gracias a la facilidad de la técnica, se ha intervenido pacientes con buenos resultados en edades entre 50-60 años, aunque estos casos son excepcionales. La indicación quirúrgica siempre dependerá del tipo y grado del Pectus Excavatum y de la morfología del paciente, y no tanto de su edad. Es recomendable valorar la calidad del hueso antes de la intervención para detectar posible fragilidad u osteoporosis en pacientes de más edad.

La indicación del tratamiento quirúrgico mediante Pectus Up se establecerá tras una valoración clínica y técnica del paciente con pectus excavatum, siempre que cumpla los criterios y requisitos descritos en el apartado de tratamiento del pectus excavatum de esta página web.

No obstante, la decisión final de realizar la intervención corresponde al cirujano especialista, tras evaluar las características individuales de cada paciente, y debe contar con la aceptación y el consentimiento informado del propio paciente.

Tanto los casos leves como los complejos (asimetrías, rotación del esternón) pueden corregirse con el Pectus Up con una alta tasa de éxito, aunque siempre dependerá de cada paciente en particular. La indicación del tratamiento quirúrgico del Pectus Excavatum, en general, estará condicionada por los criterios físicos o psicológicos que justifiquen la intervención, y los datos extraídos de una tomografía computarizada (TC). Si el caso es muy leve, la indicación de una intervención quirúrgica debería valorarla junto a su cirujano.

Sí. El sistema Pectus Up dispone de diferentes medidas de placas y tornillos diseñadas para adaptarse a las características anatómicas de cada paciente y al grado de deformidad del pectus excavatum.

La selección del tamaño y configuración más adecuada se realiza de forma individualizada por el cirujano especialista, teniendo en cuenta las especificaciones técnicas de Ventura Medical Technologies.

Además de las diferentes opciones disponibles en serie, en aquellos pacientes cuya morfología no se adapte adecuadamente a las medidas estándar, existe la posibilidad de valorar la fabricación de placas personalizadas (custom made) para conseguir una solución adaptada a sus características anatómicas.

Desde la realización del primer procedimiento con Pectus Up en 2012, se han llevado a cabo más de 500 intervenciones en pacientes con pectus excavatum de diferentes edades y grados de complejidad hasta la actualidad.

Algunos de los pacientes tratados han querido compartir su experiencia personal mediante testimonios, disponibles en el apartado “Testimonios” dentro de la sección “Pacientes” de esta página web.

La experiencia clínica con Pectus Up se ha desarrollado en numerosos países de todos los continentes del mundo.

Para más información sobre la evidencia científica y las comunicaciones relacionadas con esta tecnología, puede consultarse el apartado “Publicaciones” dentro de la sección “Actualidad” de esta web. Asimismo, continúan en desarrollo nuevas publicaciones científicas por parte de centros especializados con experiencia en el tratamiento del pectus excavatum.

No existe una edad límite para recomendar la intervención con Pectus Up. La decisión final depende de múltiples factores que el cirujano debe valorar, como la estructura anatómica del paciente, la calidad ósea o el grado de severidad del Pectus Excavatum, entre otros.

El primer paso es la valoración por parte del cirujano especialista, quien determinará la opción terapéutica más adecuada para cada paciente en función de sus características clínicas y anatómicas.

La idoneidad del tratamiento con Pectus Up se evalúa mediante el análisis de las imágenes del TAC torácico y la valoración de diferentes parámetros anatómicos, como las características del esternón, la densidad ósea y otros factores relevantes para la planificación quirúrgica. Esta evaluación permite determinar si el paciente es candidato al tratamiento con Pectus Up o si, por sus características particulares, puede ser más adecuado otro enfoque terapéutico.

Los estudios y reconocimientos médicos previos a la cirugía son los habituales para cualquier procedimiento quirúrgico y serán indicados por el equipo médico responsable según las necesidades de cada paciente.

Si no hay ningún cirujano que este controlando la evolución de su Pectus Excavatum, le podemos orientar, según sus preferencias de región o país, sobre cuáles son los mejores profesionales que puedan valorar su caso.

Estos cirujanos han recibido una formación especializada en la técnica y en todo momento están actualizados en todas las novedades. La compañía ofrece un soporte personalizado al profesional antes, durante y después de la cirugía, según precise.

Además, desde la compañía informamos al paciente o familiar de todos los aspectos que le puedan interesar antes de la cirugía, incluso si ésta no se llegue a realizar o se opte por otra técnica.

Sí, sin ningún problema. El Pectus Up puede mejorar la percepción estética por parte de la paciente al mejorar también el hundimiento de la zona central del pecho y su asimetría.

Pectus Up es una técnica reparadora del hundimiento del tórax que actúa de forma estructural sobre la pared torácica, no siendo un tratamiento meramente estético. Mediante un abordaje extratorácico, la intervención se realiza sin necesidad de acceder a la cavidad torácica ni estar en contacto directamente los órganos internos.

El procedimiento permite remodelar la pared torácica y corregir de forma estable la deformidad, tanto durante la intervención como a lo largo de todo el proceso de implantación.

Se realiza en una única intervención quirúrgica y, al tratarse de una técnica mínimamente invasiva, está asociada a una recuperación rápida, con un control postoperatorio manejable mediante analgésicos menores.

En ciertos casos, la utilización de la campana de aspiración podría contribuir a dar más flexibilidad al tórax y por tanto facilitar la elevación del esternón durante la intervención con Pectus Up.

El tratamiento con Pectus Up no está recomendado en pacientes que, por sus condiciones clínicas o personales, no puedan seguir adecuadamente las indicaciones y cuidados establecidos por el cirujano durante el proceso de recuperación.

Asimismo, debe valorarse cuidadosamente o puede estar contraindicado en pacientes con enfermedades o alteraciones que puedan comprometer la correcta fijación del implante, la calidad del hueso o la cicatrización, como determinadas patologías que afectan a la densidad ósea o al metabolismo del tejido óseo.

La indicación del tratamiento debe realizarse siempre mediante una valoración individualizada por parte del cirujano especialista, teniendo en cuenta la situación clínica, las características anatómicas y las expectativas de cada paciente.

Con la implantación de un Pectus Up, ciertos trastornos cardíacos derivados del hundimiento del esternón podrían mejorar, especialmente en los casos en que existe una opresión o desplazamiento del corazón. También pueden mejorar los trastornos respiratorios derivados de la depresión de la pared torácica.

Con las técnicas puramente estéticas, y por tanto no reconstructivas, no se pueden mejorar otros trastornos.

Sí, hay experiencia con la implantación de Pectus Up en estos casos.

Los pacientes suelen permanecer en el hospital una media de 2 días después de la reparación quirúrgica, dependiendo de la edad y del grado del Pectus Excavatum.

No. La técnica Pectus Up es un procedimiento mínimamente invasivo para la corrección del pectus excavatum que se realiza mediante un abordaje extratorácico, sin necesidad de acceder a la cavidad torácica ni la posibilidad de lesionar los órganos internos.

Además, el procedimiento está diseñado para favorecer una recuperación más rápida, con menor agresión quirúrgica sobre los tejidos y un control adecuado del dolor postoperatorio basado en analgesia menor.

Como en cualquier intervención quirúrgica realizada bajo anestesia general, no se pueden descartar completamente posibles complicaciones asociadas.

No implica riesgos graves. Los riesgos menores son los mismos que los asociados a cualquier implante o material de osteosíntesis.

El cinturón de seguridad es una medida esencial de seguridad al viajar en coche. Sin embargo, tras la cirugía Pectus Up, el pecho necesita un tiempo para adaptarse al implante.

Durante las primeras 6 semanas después de la intervención, se recomienda evitar los traslados en coche siempre que sea posible, ya que el cinturón de seguridad puede causar molestias o ejercer presión sobre el pecho mientras el implante se está estabilizando. Si viajar en coche es imprescindible, se aconseja hacerlo como pasajero, en trayectos cortos, y colocar un cojín o una almohadilla blanda entre el cinturón y el pecho.

A medida que avanza la recuperación, el cinturón de seguridad puede volver a utilizarse, siguiendo las indicaciones del cirujano. A largo plazo, su uso es completamente seguro y no supone ningún riesgo para el implante una vez está bien estabilizado.

EJERCICIO FÍSICO

Reposo relativo, tratando de evitar los movimientos que causen dolor, y reanudar las actividades de la vida diaria de forma progresiva.

Realizar ejercicios suaves de respiración de forma diaria como, por ejemplo, inspirar suavemente hasta conseguir llenar totalmente el pecho; después, espirar lentamente hasta dejar el pulmón sin aire.

Hasta el primer mes, se puede mover el tronco y levantar los brazos pero de forma muy suave y gradual, aclimatándose a la nueva situación de forma sucesiva y continua, sin que cause dolor.

Dependiendo siempre de la evolución de cada paciente, teniendo en cuenta que la recuperación es tanto más rápida cuanto más joven es la persona, se puede volver a la escuela, la universidad o al trabajo habitual entre 2 y 3 semanas tras la cirugía, si el cirujano lo considera y el paciente se siente bien.

La actividad deportiva en general puede reanudarse entre tres y seis meses después de la intervención, dependiendo del tipo de deporte. Sin embargo, los deportes de alto riesgo o aquellos que impliquen movimientos bruscos del torso —como golf, tenis o ejercicios en banca, entre otros— no se recomiendan hasta pasados los 6 meses.

En cualquier implante (para reconstrucción o estética) se debe tener en cuenta que los movimientos amplios del tórax tras una cirugía pueden comprometer una buena fijación del implante.

Los dispositivos de fijación metálica o implante torácico en general no son capaces de soportar los niveles de actividad ni las cargas que tolera una pared torácica normal y sana.

En el caso de no seguir las instrucciones recomendadas por el cirujano, el Pectus Up puede aflojarse o desplazarse si es sometido a soportar pesos o cargas o a actividades muy intensas, o si el paciente sufre algún traumatismo en el tórax.

Incumplir las instrucciones postoperatorias podría dar lugar a complicaciones. Ver el apartado de complicaciones.

Podrá realizar actividades deportivas a partir de los tres meses, en función del deporte practicado. Deportes como el golf, el tenis o ejercicios en banca requerirán algo más de tiempo, alrededor de los 6 meses, ya que implican un movimiento amplio del torso. Siempre dependerá del consentimiento del cirujano.

Retomar la actividad deportiva en la escuela a partir de los 3 meses, dependiendo del tipo de actividad. Es aconsejable que se consulte al cirujano por si lo considera conveniente.

Es importante hacer hincapié en que los niños y adolescentes no deben realizar ningún tipo de actividad física intensa durante los primeros 3 meses, ya que, al no sentir dolor y recuperarse muy rápido, pueden no ser conscientes de la importancia de seguir las instrucciones. Se debe extremar la prudencia en sus actividades escolares y extraescolares, y contar con la supervisión directa de familiares y profesores.

Evitar los contactos físicos violentos. Se debe evitar hacer rotaciones del torso y levantar pesos y llevar mochilas durante el primer mes.

No hay que empezar actividades deportivas intensas antes de seis meses desde la intervención, así como evitar deportes que impliquen el movimiento del torso, tales como el golf, la natación, el tenis, levantamiento de pesas, ejercicios en banca, etc., o deportes de contacto como el kárate, en función del estado del tórax y de la aprobación del cirujano.

Debe evitarse cualquier deporte de contacto durante los seis primeros meses, al menos, porque un traumatismo grave en la parte anterior del tórax puede producir lesiones intratorácicas severas. En caso de duda, consultar siempre al cirujano.

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Información responsable

Preguntas y Respuestas Pectus Excavatum (FAQs): ¿Sabías que Pectus Up es una solución correctiva orientada a priorizar la salud y seguridad del paciente? Por ello en esta sección, no se pretende que la información ofrecida sustituya en modo alguno a los consejos que pueda proporcionar un médico u otro profesional sanitario especialista.

Se aconseja siempre seguir las instrucciones del cirujano en el momento del alta y durante las visitas médicas y consultar a un profesional experto para obtener la información que necesite o más le convenga. Para más detalles ir a AVISO LEGAL Y POLÍTICA DE PRIVACIDAD.