El Pectus Excavatum, también conocido como “pecho hundido”, es una malformación congénita del esternón que provoca una depresión visible en el pecho. A menudo genera problemas de autoestima e inseguridad y, en algunos casos, puede afectar a la función respiratoria o cardíaca. Una de las preocupaciones de quienes lo padecen es si esta condición puede limitar la práctica deportiva o el desarrollo de una vida activa.

¿Cómo afecta el deporte al Pectus Excavatum?

Un estudio publicado en Frontiers in Physiology (2022) analizó a un grupo de adolescentes con Pectus Excavatum y los comparó con otro grupo sin patología.

Todos realizaron una prueba de esfuerzo cardiopulmonar y detallaron su nivel semanal de actividad física mediante el cuestionario internacional IPAQ-SF.

Estos son los resultados más relevantes del estudio, que nos permiten resolver una duda frecuente en los pacientes: ¿Puedo hacer deporte con Pectus Excavatum?

  • Menor resistencia al esfuerzo: El consumo máximo de oxígeno (VO₂ máx.) de los participantes con Pectus Excavatum fue, de media, un 18 % más bajo que el del grupo sin patología.
  • Limitación física: El estudio mostró que la cantidad de sangre que el corazón envía al cuerpo en cada latido (conocida como pulso de oxígeno) era más baja de lo normal en el grupo con Pectus Excavatum.
  • Mejora del rendimiento: El ejercicio lo mejora, incluso dentro del grupo con Pectus Excavatum, quienes hacían más actividad física presentaron mejores valores de VO₂ máx., lo que implica que el cuerpo absorbe mejor el oxígeno y lo entrega de forma más eficiente a los músculos durante el ejercicio.

¿Qué significa esto para quienes tienen Pectus Excavatum?

Mantenerse activo y practicar deporte es seguro y aporta beneficios claros a nivel físico y emocional. Sin embargo, la forma del pecho puede seguir siendo un límite para alcanzar el máximo rendimiento. Por eso, lo más recomendable es un enfoque integral que incluya actividad física, bienestar emocional y también una valoración médica por parte de un especialista para que valore la necesidad de una corrección quirúrgica.

Puedes leer el estudio completo aquí: https://www.frontiersin.org/journals/physiology/articles/10.3389/fphys.2022.831504/full

Deportistas con Pectus Excavatum

Además de los datos científicos, hay casos reales que muestran el potencial del deporte como motor de transformación personal en pacientes con Pectus Excavatum. Dos referentes internacionales son: el nadador olímpico Cody Miller y el culturista y actor Olivier Richters. Ambos han compartido públicamente su experiencia con el Pectus Excavatum, convirtiéndose en referentes de superación personal.

Cody Miller

Cody Miller, nadador estadounidense ganador de medallas olímpicas, fue diagnosticado con Pectus Excavatum en su infancia. Según explicó en entrevistas, la malformación comenzó a desarrollarse a los 10 años, afectando su capacidad pulmonar entre un 12% y un 20%. A pesar de esta limitación, Miller no se sometió a cirugía y encontró en la natación un aliado para mejorar su capacidad física y respiratoria.

A lo largo de los años, ha compartido su historia a través de su canal de YouTube y otras plataformas, destacando cómo el deporte le ayudó a superar sus inseguridades físicas y a ganar confianza. Su testimonio ha inspirado a miles de jóvenes que conviven con esta condición.

Olivier Richters

Olivier Richters, conocido como “The Dutch Giant”, es un reconocido culturista y actor holandés. Diagnosticado con Pectus Excavatum desde joven, una tomografía reveló que su corazón era un 20% más pequeño de lo habitual debido a la compresión del esternón. A los 23 años se sometió a una cirugía para corregir su deformidad.

La recuperación fue desafiante, pero Richters la utilizó como motor de transformación. Pasó de pesar 80 kg a más de 150 kg y se convirtió en uno de los culturistas más destacados del mundo. Además, ha aparecido en películas de Hollywood y utiliza su visibilidad para concienciar sobre el Pectus Excavatum. https://www.looper.com/1590046/olivier-richters-little-known-facts-untold-truth/

Hemos visto cómo estos dos deportistas eligieron caminos distintos para afrontar el Pectus Excavatum: mientras que Cody Miller apostó por aceptar su condición sin cirugía y apoyarse en el deporte para fortalecer su cuerpo y su confianza, Olivier Richters optó por una intervención quirúrgica como primer paso hacia una transformación integral. Sus recorridos han sido diferentes, pero comparten un mismo motor: el espíritu de superación.

Tanto Miller como Richters demuestran que, más allá del tipo de estrategia elegida, lo que marca la diferencia es la determinación de no dejar que una malformación condicione la vida. En estos dos casos, el deporte ha sido una herramienta clave no solo para mejorar su salud y rendimiento, sino también para redefinir su relación con su propio cuerpo y enviar un mensaje de fortaleza a quienes atraviesan situaciones similares.

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Published On: 6 junio 2025