¿Puede la nutrición influir en el resultado de la cirugía de pectus excavatum?

Cuando a un paciente se le diagnostica pectus excavatum, la mayor parte de la atención se centra de forma natural en la propia deformidad de la pared torácica, las opciones quirúrgicas, las pruebas de imagen y los plazos de recuperación. Sin embargo, hay un factor que a menudo se pasa por alto y que puede desempeñar un papel importante tanto en la preparación quirúrgica como en la recuperación: la nutrición. Muchas personas con pectus excavatum presentan de forma natural una constitución delgada y una masa muscular inferior a la media. Aunque esto no afecta a todos los pacientes, mantener un estado nutricional adecuado puede ayudar a favorecer el acondicionamiento físico, la capacidad de recuperación y el bienestar general, tanto durante la preparación de la cirugía correctora como en las semanas posteriores a ella.

Antes de la cirugía: construir una base más sólida

Los pacientes con bajo peso corporal o masa muscular reducida pueden experimentar:

  • Menores reservas de energía
  • Menor tolerancia al ejercicio
  • Recuperación más lenta tras la actividad física intensa
  • Mayor dificultad para ganar fuerza durante la rehabilitación

Para los pacientes que se plantean una cirugía correctora, construir una base nutricional más sólida en las semanas y meses previos puede ayudar a apoyar los procesos naturales de cicatrización del organismo una vez realizada la intervención.

La proteína como pilar de la recuperación

La proteína desempeña un papel clave en el mantenimiento y la formación del tejido muscular. Algunos ejemplos de fuentes de proteína de alta calidad son:

  • Huevos
  • Pollo y pavo
  • Pescado, como salmón, atún y sardinas
  • Yogur griego
  • Requesón
  • Legumbres
  • Tofu

En lugar de concentrar la ingesta de proteína en una sola comida, muchos profesionales de la nutrición recomiendan repartirla a lo largo del día.

Las calorías saludables son igual de importantes

Para las personas muy delgadas, simplemente comer más cantidad no siempre es suficiente. Los alimentos densos en energía y ricos en nutrientes pueden ayudar a aumentar la ingesta calórica sin necesidad de comer grandes volúmenes:

  • Aceite de oliva virgen extra
  • Aguacates
  • Frutos secos y semillas
  • Cremas de frutos secos
  • Lácteos enteros
  • Hummus y otras cremas a base de legumbres

Estos alimentos se pueden incorporar fácilmente a las comidas habituales y a los tentempiés.

No te olvides de los carbohidratos

Los carbohidratos aportan la energía necesaria para:

  • Las actividades diarias
  • El ejercicio
  • El entrenamiento de fuerza
  • La recuperación tras la actividad física

Algunas buenas opciones son:

  • Arroz
  • Pasta
  • Patatas
  • Avena
  • Pan integral
  • Fruta

Combinar carbohidratos con proteína resulta especialmente útil en torno a las sesiones de ejercicio.

Después de la cirugía: apoyar la recuperación

Una vez realizada la cirugía, las prioridades nutricionales cambian ligeramente. Una ingesta adecuada de proteína sigue siendo esencial para favorecer la cicatrización de los tejidos, mientras que mantenerse hidratado y priorizar el sueño cobran especial importancia durante las primeras semanas de recuperación. La actividad física suele reintroducirse de forma gradual y únicamente bajo la supervisión del equipo quirúrgico, por lo que la nutrición en esta fase debe centrarse en apoyar los procesos naturales de reparación del organismo, más que en el rendimiento.

El ejercicio y la nutrición van de la mano

La nutrición por sí sola rara vez es suficiente para mejorar la masa muscular. Cuando resulta médicamente adecuado, combinar una alimentación equilibrada con entrenamiento de fuerza puede ayudar a los pacientes a:

  • Aumentar la masa muscular
  • Mejorar el acondicionamiento físico
  • Favorecer la postura y la fuerza
  • Mejorar la capacidad de recuperación

Cualquier programa de ejercicio debe adaptarse a la condición individual del paciente y contar con la supervisión de profesionales sanitarios cualificados cuando sea necesario.

Hábitos prácticos para el día a día

Algunas estrategias sencillas pueden marcar una diferencia importante:

✓ Incluye una fuente de proteína en cada comida

✓ Come con regularidad a lo largo del día

✓ Añade grasas saludables a las comidas

✓ Mantente hidratado

✓ Prioriza el sueño y la recuperación

✓ Mantén un estilo de vida activo siempre que sea posible

Reflexión final

Cada paciente con pectus excavatum es diferente. Las necesidades nutricionales dependen de la edad, la composición corporal, el nivel de actividad física y el estado general de salud. Aunque la nutrición no sustituye a la evaluación médica ni al tratamiento quirúrgico, optimizar el estado nutricional puede ayudar a los pacientes a prepararse para la cirugía de pectus excavatum, favorecer la recuperación posterior y mejorar la calidad de vida en general.

Aviso legal: Este artículo ofrece recomendaciones educativas de carácter general y no pretende sustituir el asesoramiento médico o nutricional individualizado. Los pacientes deben consultar siempre con médicos y dietistas-nutricionistas cualificados antes de realizar cambios significativos en su alimentación.

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Published On: 14 julio 2026